Detengámonos unos momentos en nuestra vida.
Pensemos en aquello que anhelamos.
Disfrutemos de la riqueza y abundancia ya desde ahora, como si ya fuese realidad.
Si todavía no hemos definido hacia dónde queremos ir, veamos el siguiente vídeo para tomarlo como ejemplo.
Recordemos que nuestra vida se dirige a la expansión de más vida, y de esta forma, atraemos más abundancia a nosotros.
Atrayendo Riqueza se resume en "lo que deseas, lo atraes"; porque si quieres alcanzar tus metas, las lograrás; la riqueza viene a ti cuando te preparas para ella. Todo depende de ti. Atraer toda la riqueza que quieras sólo está limitado por tu forma de pensar. Este es el momento de empezar a disfrutar la vida y la abundancia que siempre has deseado, aunque quizá... lo hayas olvidado. Comienza a ser feliz, a atraer riqueza y prosperidad ya!
jueves, 28 de octubre de 2010
Concéntrate en tus más profundos deseos
Existe un refrán que dice "ningún viento es favorable para el barco que no sabe a dónde va".
¿Tenemos bien claro qué deseamos de la vida?
¿Sabemos hacia dónde nos dirigimos?
¿Hemos definido nuestras metas y propósitos para nuestra vida?
¿Cómo nos imaginamos dentro de 5, 10, 15, 20 años?
Si no lo hemos hecho, es momento de detener nuestra vida para reflexionar qué estamos haciendo con ella. Podemos no detenernos, no darle importancia, y dejarnos llevar por la corriente. Al cabo de algunos años sentiremos una gran sensación de vacío.
Esta vida, nuestra vida, es nuestra, y es también nuestro el destino que le demos.
Para saber qué queremos en la vida, sólo busquemos un lugar tranquilo para profundizar en nosotros mismos, darnos cuenta de qué deseamos cuando éramos niños, y por qué abandonamos esos deseos. Es hora de hacernos uno con nuestras metas. Esas metas, esos anhelos son... nosotros mismos. Son parte de nuestro ser. No podemos abandonarlos en un rincón. Abandonaríamos nuestra propia puerta para la felicidad.
Seamos nosotros mismos otra vez, pongámonos en armonía con nuestro yo interior.
Eso que deseamos es nuestro, y es nuestra decisión luchar o no luchar por alcanzar nuestros objetivos.
Fijémonos las metas que nos harán felices, que nos llenarán de alegría y plenitud.
Creo que no es tan difícil buscar en nuestro interior y dar con lo que más nos hace felices. Lo difícil es decidir a luchar por alcanzar esas metas. Fácilmente podremos olvidar lo que queremos. Fácilmente nos puede ganar la desgana, la apatía. Pero podemos redoblar nuestros esfuerzos, y cada día tomar esa hoja, ese cuadernos donde apuntamos nuestros anhelos y metas, y volverlo a leer, volvernos a sentir entusiasmados porque a cada día estamos más cerca de alcanzar nuestra plena realización.
Cada día leamos nuestras metas.
Cada día imaginémonos exitosos, con las metas alcanzadas.
Cada día puede ser un pequeño triunfo.
Cada día podremos regresar por la noche a nuestra cama porque vamos camino al éxito.
Quizá esos anhelos, esos deseos, se hagan realidad en el momento que menos imaginamos.
Todo dependerá de la sed de triunfo que llevemos en nuestro ser.
¿Tenemos bien claro qué deseamos de la vida?
¿Sabemos hacia dónde nos dirigimos?
¿Hemos definido nuestras metas y propósitos para nuestra vida?
¿Cómo nos imaginamos dentro de 5, 10, 15, 20 años?
Si no lo hemos hecho, es momento de detener nuestra vida para reflexionar qué estamos haciendo con ella. Podemos no detenernos, no darle importancia, y dejarnos llevar por la corriente. Al cabo de algunos años sentiremos una gran sensación de vacío.
Esta vida, nuestra vida, es nuestra, y es también nuestro el destino que le demos.
Para saber qué queremos en la vida, sólo busquemos un lugar tranquilo para profundizar en nosotros mismos, darnos cuenta de qué deseamos cuando éramos niños, y por qué abandonamos esos deseos. Es hora de hacernos uno con nuestras metas. Esas metas, esos anhelos son... nosotros mismos. Son parte de nuestro ser. No podemos abandonarlos en un rincón. Abandonaríamos nuestra propia puerta para la felicidad.
Seamos nosotros mismos otra vez, pongámonos en armonía con nuestro yo interior.
Eso que deseamos es nuestro, y es nuestra decisión luchar o no luchar por alcanzar nuestros objetivos.
Fijémonos las metas que nos harán felices, que nos llenarán de alegría y plenitud.
Creo que no es tan difícil buscar en nuestro interior y dar con lo que más nos hace felices. Lo difícil es decidir a luchar por alcanzar esas metas. Fácilmente podremos olvidar lo que queremos. Fácilmente nos puede ganar la desgana, la apatía. Pero podemos redoblar nuestros esfuerzos, y cada día tomar esa hoja, ese cuadernos donde apuntamos nuestros anhelos y metas, y volverlo a leer, volvernos a sentir entusiasmados porque a cada día estamos más cerca de alcanzar nuestra plena realización.
Cada día leamos nuestras metas.
Cada día imaginémonos exitosos, con las metas alcanzadas.
Cada día puede ser un pequeño triunfo.
Cada día podremos regresar por la noche a nuestra cama porque vamos camino al éxito.
Quizá esos anhelos, esos deseos, se hagan realidad en el momento que menos imaginamos.
Todo dependerá de la sed de triunfo que llevemos en nuestro ser.
Afirmaciones para la abundancia
Veamos el siguiente vídeo para reafirmar nuestro deseo de cambiar nuestra mentalidad respecto a la riqueza.
Disfrútalo!
Disfrútalo!
Cómo desactivar la ilusión de la escasez
La falta de dinero es una ilusión que creamos debido a que creemos depender de las fuerzas externas (la economía mundial, nuestros padres, la crisis económica, la aparente falta de oportunidades etc).Un hombre a quien admiro muchísimo porque logró crear prosperidad desde su interior cuando estaba en la etapa más carente y oscura de su vida nos dice que hasta que logremos depender únicamente de nuestro maestro interno continuaremos experimentando incertidumbres de suministro por el resto de nuestras vidas y es una gran verdad.En este artículo comparto contigo mi frase favorita de este escritor y unos ejercicios que te ayudarán a desactivar la ilusión de la carencia e incertidumbre en tu vida para empezar a depender solamente de tu maestro interno."Llegará el tiempo en que ustedes puedan satisfacer su necesidad de dinero rápidamente dependiendo [únicamente] de su Maestro interior y no de ninguna cosa en el mundo de la forma. Hasta que hagan esto, continuarán experimentando incertidumbres de suministro por el resto de su vida.Cada alma debe aprender esta lección, y hasta que no lo haga, se le dará una oportunidad tras otra en forma de aparente carencia ó limitación.Tal vez estás experimentando esta clase de reto en este preciso momento. Date cuenta de que esto es una oportunidad que ha estado esperando para demostrarte la verdad de tu derecho divino"-John Randolph Price --
Estoy completamente segura de que lo que John Randolph Price nos dice es totalmente correcto porque hubo momentos en mi vida en que padecí mucha falta de dinero aún trabajando muchísimo y haciendo todo lo posible físicamente hablando para ganar dinero.
De hecho cuando dejé de enfocarme en el exterior las cosas comenzaron a cambiar muchísimo, pasé de trabajar en mi trabajo a trabajar en enfocarme y en un lapso muy corto de tiempo todo fue muy distinto con relación al dinero.
Empieza a trabajar con tu enfoque interno y deja de depender en el exterior, esa es la manera más rápida de desactivar la ilusión de la escasez y hasta que no desactives la ilusión de que dependes del exterior tendrás muchas oportunidades para demostrarte la verdad de que la abundancia es tu derecho divino.
Tu naciste para ser próspero y feliz, para triunfar y dejar una huella importante en el mundo, para ayudar a otros y hacer de este mundo un lugar mejor.
Imagínate conectado con la corriente de abundancia universal, imagínala como una sustancia que cruza por el planeta y tú sólo estiras los brazos para alcanzarla con facilidad.
Durante esta semana utiliza cualquier excusa para alinearte con la verdad de tu riqueza --que es tu derecho de nacimiento, que es fácil de atraer, que lo mereces y que dependes económicamente de tu ser interior que siempre te está cuidando y que te ama muchísimo.
Implanta en tu mente la verdad sobre que eres próspero (a) y mereces serlo
Algunos de mis mantras favoritos alinearme con la prosperidad:
1.-Permito que la luz disuelva de mí todos los miedos y preocupaciones relacionados con el dinero, la seguridad y el estar a salvo. Estoy perfectamente cuidado y protegido(a) ahora-- Doreen Virtue--2.-La riqueza de Dios está circulando ahora en mi vida.. todas mis necesidades son satisfechas instantáneamente porque soy uno con Dios y Dios lo es todo.-- Anthony Robbins--3.-Elijo la prosperidad, realmente, completamente no solo a medias, elijo la prosperidad con todo mi corazón --Olivia Reyes--4.-Todas las circunstancias son transitorias, nada se mantiene igual, nada permanece estático. De que manera cambie es algo que depende de mi--Neale D.Walsch--
"¿Te gustaría aprender más técnicas para tener una vida feliz y prosperidad en todas las áreas de tu vida?, suscríbete al boletín de Olivia Reyes "Tu excusa para ser feliz" de entrega semanal, visitando la página:
martes, 26 de octubre de 2010
¿Cómo me puedo mentalizar para atraer riqueza?
Luego de lo que leímos en el post anterior, en el cual comentábamos que para poder atraer el dinero era necesario cambiar nuestra forma de pensar respecto al mismo, te presento el siguiente vídeo para ayudarte a ir modificando tus ideas, y crecer tu relación respecto a la riqueza que te mereces.
Disfrútalo, y reflexiónalo.
Disfrútalo, y reflexiónalo.
lunes, 25 de octubre de 2010
Punto Clave: Tu relación actual con el dinero
No resulta sencillo responder a la pregunta de por qué no soy rico.
Existe una gran cantidad de respuestas, según la historia particular de cada persona.
Lo gracioso de este cuestionamiento, es que para contestar a esta pregunta, tenemos que dirigirnos no hacia el exterior, sino al interior de nosotros mismos.
Dentro de nosotros encontraremos todas las respuestas. Desafortunadamente, muchas de ellas no serán de nuestro agrado. Muchas de ellas, sólo nos recordarán situaciones difíciles que no quisiéramos se volvieran a repetir. Y, en relación a la riqueza, estos recuerdos nos alejan de nuestros propósitos.
Pero la riqueza sólo es una palabra que abarca diferentes áreas de nuestra personalidad.
Todo ser humano, en su sano juicio, aspira a ser feliz, a llenarse de momentos agradables, a rodearse de personas a quienes querer y sentirse querido. Sin embargo, es demasiado fácil olvidarse de esto, ya que la mayoría de las veces vivimos atendiendo a nuestro exterior, olvidándonos de atender a nuestro interior, dejando de lado los deseos más profundos de nuestro ser.
En algún momento de insatisfacción lamentamos nuestro infortunio, y culpamos a las circunstancias y a los que nos rodean de nuestra desdicha. Es increíble que no nos demos cuenta de que la llave de nuestra propia felicidad está escondida en algún rincón dentro de nosotros mismos.
Eramos niños, y aprendimos muchas lecciones de la vida, sin tener la conciencia suficiente para asimilar lo que nos sucedía o lo que nos decían.
De esta forma, y casi de manera inconsciente, construimos una visión de la vida que nos marcará nuestro propio destino, también de forma inconsciente.
De niños escuchamos ideas sobre el amor, sobre el dinero, sobre el trabajo, sobre casi cualquier actividad que nos rodeaba. Seguimos el ejemplo de los demás. No nos complicamos el cuestionarnos si los sucesos podrían haberse desarrollado de otra manera. Si éramos inquietos, la vara de la reprensión nos ahogaba cualquier movimiento impulsivo de nuestro interior, dejándonos confundidos y con pocas ganas de intentarlo de nuevo. Y si éramos pasivos, la vida parecía menos complicada, sólo que tarde o temprano, o nos manipulaban los más abusivos, o nos tachaban de perezosos.
Si atravesamos épocas difíciles, económicas, familiares o laborales, esos patrones de conducta de las personas mayores las tomábamos como nuestras. "Así se hacen las cosas", o "esta es la postura correcta respecto al dinero, al trato de los demás, en el trabajo, etc.", frases que inconscientemente íbamos asimilando y nos labraban un futuro del que poco haríamos por cambiar, a menos que tomáramos consciencia de él.
Si sólo escuchamos comentarios negativos respecto al dinero, a la riqueza, nos estábamos programando para rechazar el dinero en nuestras vidas. Si, así infantes, alimentábamos el odio a las personas ricas, ya que aquel círculo social en el que vivíamos, constantemente los atacaba, llenábamos nuestra mente del rechazo a ser ricos.
Los ricos eran los abusivos, los malos de las historias, los egoístas, los aprovechados, y la moraleja de las historias (incluso de las de la televisión y las noticias) era que ser rico era malo y ser pobre era noble y digno de elogio.
Si el día de hoy queremos liberarnos de esas ideas que nosotros nunca aprobamos se nos "inyectaran" en nuestra forma de pensar, ya que carecíamos del criterio suficiente, es necesario replantear todo ese mundo equivocado respecto al dinero.
Tengamos presente que el dinero no es bueno ni malo. La fuente de la maldad está en nuestro interior; si usamos el dinero para fanfarronear, para humillar, para despreciar a los demás, eso es algo que brota de nuestro interior; pero si usamos ese dinero para ayudar a los demás, incluso, para comprar unos dulces a niños desamparados, podemos hacer uso del dinero para el bien.
El dinero no puede ser un fin, sino un medio para llevar alegría a los demás.
Entonces, para empezar este camino hacia tu riqueza, cambia tu forma obsoleta y equivocada respecto al dinero.
Tal vez los demás tengan una idea equivocada respecto al dinero; te dirán lo que siempre has oido, que el dinero es malo, que sólo los abusivos son ricos, que los ricos explotan a los pobres, que es mejor seguir siendo pobre, etc. Creo que yo estoy harto de escuchar esas ideas, que no son mis ideas, ni comparto esas ideas.
Mi forma de pensar respecto al dinero es muy diferente al suyo. Si sólo piensan en el dinero como algo destructivo que trae infelicidad, entonces, eso les traerá a ellos.
Yo pienso en el dinero como algo positivo, como algo que me será de utilidad para alcanzar mis metas en la vida, y compartir mi abundancia con los demás, y enseñarles a ver que es posible construir armonía incluso siendo rico.
Me libero de la concepción errónea respecto al dinero. Sólo puedo crear y asimilar pensamientos de crecimiento respecto al dinero.
Y no digo con esto que dejo de lado a la pobreza, como un elemento inútil en la vida del hombre; la pobreza el loable, pero también en la pobreza se puede ser infeliz y maldecir cuantos nos rodean porque les va mejor que a mí.
Nuestra felicidad, entonces, no depende de la riqueza ni de la pobreza, sino de nuestra decisión de aceptarla y compartirla, de lo que sembremos en nuestro corazón; seremos personas de bien, porque así lo habremos deseado y decidido, independientemente de si en nuestra vida hay riqueza o probreza.
Si decidimos ser ricos, seamos felices y llevemos felicidad a los demás.
Si decidimos ser pobres, seamos felices y llevemos también nuestra felicidad a los demás.
Si optamos por ser ricos, busquemos serlo para provecho propio y el de los demás. Sembremos nuestro propio pensar acerca del dinero. Eliminemos nuestros pensamientos negativos respecto al dinero y pongamos en su lugar sólo nuestras más nobles aspiraciones. Recordemos que, lo que pensamos, es lo que atraemos.
Si pensamos en limitaciones y pobreza, eso tendremos.
Si pensamos en riqueza y prosperidad, eso se hará presente en nuestras vidas.
Cambiemos hoy nuestro pensamiento, imaginemos sólo aquello que deseamos y que nos hará felices. Creemos la vida que queremos desde nuestro interior. Pongámonos en armonía con nosotros mismos, y démonos la oportunidad de ser felices en la vida. Este es nuestro derecho, sólo basta quererlo desde lo más profundo de nuestro ser.
Existe una gran cantidad de respuestas, según la historia particular de cada persona.
Lo gracioso de este cuestionamiento, es que para contestar a esta pregunta, tenemos que dirigirnos no hacia el exterior, sino al interior de nosotros mismos.
Dentro de nosotros encontraremos todas las respuestas. Desafortunadamente, muchas de ellas no serán de nuestro agrado. Muchas de ellas, sólo nos recordarán situaciones difíciles que no quisiéramos se volvieran a repetir. Y, en relación a la riqueza, estos recuerdos nos alejan de nuestros propósitos.
Pero la riqueza sólo es una palabra que abarca diferentes áreas de nuestra personalidad.
Todo ser humano, en su sano juicio, aspira a ser feliz, a llenarse de momentos agradables, a rodearse de personas a quienes querer y sentirse querido. Sin embargo, es demasiado fácil olvidarse de esto, ya que la mayoría de las veces vivimos atendiendo a nuestro exterior, olvidándonos de atender a nuestro interior, dejando de lado los deseos más profundos de nuestro ser.
En algún momento de insatisfacción lamentamos nuestro infortunio, y culpamos a las circunstancias y a los que nos rodean de nuestra desdicha. Es increíble que no nos demos cuenta de que la llave de nuestra propia felicidad está escondida en algún rincón dentro de nosotros mismos.
Eramos niños, y aprendimos muchas lecciones de la vida, sin tener la conciencia suficiente para asimilar lo que nos sucedía o lo que nos decían.
De esta forma, y casi de manera inconsciente, construimos una visión de la vida que nos marcará nuestro propio destino, también de forma inconsciente.
De niños escuchamos ideas sobre el amor, sobre el dinero, sobre el trabajo, sobre casi cualquier actividad que nos rodeaba. Seguimos el ejemplo de los demás. No nos complicamos el cuestionarnos si los sucesos podrían haberse desarrollado de otra manera. Si éramos inquietos, la vara de la reprensión nos ahogaba cualquier movimiento impulsivo de nuestro interior, dejándonos confundidos y con pocas ganas de intentarlo de nuevo. Y si éramos pasivos, la vida parecía menos complicada, sólo que tarde o temprano, o nos manipulaban los más abusivos, o nos tachaban de perezosos.
Si atravesamos épocas difíciles, económicas, familiares o laborales, esos patrones de conducta de las personas mayores las tomábamos como nuestras. "Así se hacen las cosas", o "esta es la postura correcta respecto al dinero, al trato de los demás, en el trabajo, etc.", frases que inconscientemente íbamos asimilando y nos labraban un futuro del que poco haríamos por cambiar, a menos que tomáramos consciencia de él.
Si sólo escuchamos comentarios negativos respecto al dinero, a la riqueza, nos estábamos programando para rechazar el dinero en nuestras vidas. Si, así infantes, alimentábamos el odio a las personas ricas, ya que aquel círculo social en el que vivíamos, constantemente los atacaba, llenábamos nuestra mente del rechazo a ser ricos.
Los ricos eran los abusivos, los malos de las historias, los egoístas, los aprovechados, y la moraleja de las historias (incluso de las de la televisión y las noticias) era que ser rico era malo y ser pobre era noble y digno de elogio.
Si el día de hoy queremos liberarnos de esas ideas que nosotros nunca aprobamos se nos "inyectaran" en nuestra forma de pensar, ya que carecíamos del criterio suficiente, es necesario replantear todo ese mundo equivocado respecto al dinero.
Tengamos presente que el dinero no es bueno ni malo. La fuente de la maldad está en nuestro interior; si usamos el dinero para fanfarronear, para humillar, para despreciar a los demás, eso es algo que brota de nuestro interior; pero si usamos ese dinero para ayudar a los demás, incluso, para comprar unos dulces a niños desamparados, podemos hacer uso del dinero para el bien.
El dinero no puede ser un fin, sino un medio para llevar alegría a los demás.
Entonces, para empezar este camino hacia tu riqueza, cambia tu forma obsoleta y equivocada respecto al dinero.
Tal vez los demás tengan una idea equivocada respecto al dinero; te dirán lo que siempre has oido, que el dinero es malo, que sólo los abusivos son ricos, que los ricos explotan a los pobres, que es mejor seguir siendo pobre, etc. Creo que yo estoy harto de escuchar esas ideas, que no son mis ideas, ni comparto esas ideas.
Mi forma de pensar respecto al dinero es muy diferente al suyo. Si sólo piensan en el dinero como algo destructivo que trae infelicidad, entonces, eso les traerá a ellos.
Yo pienso en el dinero como algo positivo, como algo que me será de utilidad para alcanzar mis metas en la vida, y compartir mi abundancia con los demás, y enseñarles a ver que es posible construir armonía incluso siendo rico.
Me libero de la concepción errónea respecto al dinero. Sólo puedo crear y asimilar pensamientos de crecimiento respecto al dinero.
Y no digo con esto que dejo de lado a la pobreza, como un elemento inútil en la vida del hombre; la pobreza el loable, pero también en la pobreza se puede ser infeliz y maldecir cuantos nos rodean porque les va mejor que a mí.
Nuestra felicidad, entonces, no depende de la riqueza ni de la pobreza, sino de nuestra decisión de aceptarla y compartirla, de lo que sembremos en nuestro corazón; seremos personas de bien, porque así lo habremos deseado y decidido, independientemente de si en nuestra vida hay riqueza o probreza.
Si decidimos ser ricos, seamos felices y llevemos felicidad a los demás.
Si decidimos ser pobres, seamos felices y llevemos también nuestra felicidad a los demás.
Si optamos por ser ricos, busquemos serlo para provecho propio y el de los demás. Sembremos nuestro propio pensar acerca del dinero. Eliminemos nuestros pensamientos negativos respecto al dinero y pongamos en su lugar sólo nuestras más nobles aspiraciones. Recordemos que, lo que pensamos, es lo que atraemos.
Si pensamos en limitaciones y pobreza, eso tendremos.
Si pensamos en riqueza y prosperidad, eso se hará presente en nuestras vidas.
Cambiemos hoy nuestro pensamiento, imaginemos sólo aquello que deseamos y que nos hará felices. Creemos la vida que queremos desde nuestro interior. Pongámonos en armonía con nosotros mismos, y démonos la oportunidad de ser felices en la vida. Este es nuestro derecho, sólo basta quererlo desde lo más profundo de nuestro ser.
Para iniciar el camino a la riqueza...
Entusiásmate también tú con este motivante vídeo.
Lo he visto una innumerable cantidad de veces, y cada vez despierta algo nuevo dentro de mí, que me llena de optimismo y me aclara la visión de mi vida.
El atraer riqueza, felicidad, amor, está en tu mente, comienza con tu cambio de pensamientos.
Ahora, concéntrate en cada frase del vídeo e interiorízala, hazla tuya, te sentirás mejor.
Este será tu primer paso hacia tu meta de alcanzar la riqueza que deseas...
Lo he visto una innumerable cantidad de veces, y cada vez despierta algo nuevo dentro de mí, que me llena de optimismo y me aclara la visión de mi vida.
El atraer riqueza, felicidad, amor, está en tu mente, comienza con tu cambio de pensamientos.
Ahora, concéntrate en cada frase del vídeo e interiorízala, hazla tuya, te sentirás mejor.
Este será tu primer paso hacia tu meta de alcanzar la riqueza que deseas...
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